Los árboles de la cuadra eran bucólicos, purulentos, así que nos fuimos a canturrearles poemas de Oliveiro Girondo. Mostraban una apatía inabarcable hacia nuestros abrazos: ni nos interrogaban, ni impostaban la voz. Los hachamos a versos, aullándoles nuestra gratitud hacia los gusanos, el fango y las piedras. Una estrofa bien escogida, ahora que me fijo. Sí, así nomás. Yo creo que sirvió para algo.
Al menos ahora saben lo que es sentirse solos.
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1 SUBTERFUGIOS:
Eres realmente un mundo nuevo ^^
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