Thursday, May 21, 2009
Sunday, March 29, 2009
Saturday, March 28, 2009
Friday, June 27, 2008

(para qué quiero vida vida vida
tensa borracha ardiente loca vida
para qué)
me volvía mariposa y lo preferí a la arquitectura hispánica propia de la Iglesia de San Ignacio.
Qué vergüenza.
Sunday, June 08, 2008
...¡Románticos! ¿Te das cuenta de lo que dije? ¡Románticos...!
Tuesday, February 05, 2008
El río... era marrón, no llegaba a reflejarse el sol en el agua. La aprisionabas entre los dedos y se volvía transparente.Me las quité y las dejé a sus pies; él miraba delante, siempre delante, a cualquier parte: su rictus petrificado en una mueca de absoluta seriedad. No bajó la mirada cuando el resto de mi ropa le cubrió la tobillera (estaba solo, por supuesto), ni se tambaleó con el resto de la embarcación cuando me acomodé en el borde, y no sintió el ruido, que acompañaba al delirio de los baobabs, de mis piernas deslizándose por el agua: no tenía porqué.
Saturday, January 26, 2008
Inyectó los pulgares en el ombligo de él, un reflejo de su movimiento yerto, y lo rajó, lo abrió y de sus propias entrañas volaron garzas que se aposentaron en el último estante de la librería.
El detalle de algo tan irrevocablemente real, rutinario, hizo que recordara que si el silencio era tan difuso era por algo, lo que iba a ser como vaivén de bambú terminó siendo como acuarela negra y desdibujada, que la acompaño mientras caía de la cama.
Sunday, December 16, 2007
Santiago

Dale, dale... ¿usan hojas rayadas, cuadriculadas o blancas nomás? ¿Cuántas vecese se ponen un par de medias antes de lavarlas? ¿Cuando lloran se tapan la boca o la nariz? ¿Hay caracoles de cuernos colgantes? ¿Dónde guardan las flores en invierno? ¿Cuál es el nombre más común? Seguro que sos único o igual fueron todos a freír el país con mate.
Sunday, November 25, 2007
Al menos ahora saben lo que es sentirse solos.
De cosas estancadas que quedaron por hablar
(...)
De gente que habla sola
Y sus palabras abortadas de no hablar"
Attaque 77
Saturday, November 24, 2007
Saturday, June 23, 2007
Cadena Tolkiana: Tom Bombadil
Bueno, ya sabéis cual es el mío ^^ :

Tom Bombadil (Iarwain ben-adar en sindarin, que significa "el más viejo y el que no tiene padre") es un enigmático personaje literario creado por Tolkien en el poema Las Aventuras de Tom Bombadil, donde se le describe así:
El viejo Tom Bombadil era un alegre sujeto,
De chaqueta azul brillante y botas amarillas,
Llevaba en su alto sombrero una pluma de ala de cisne
Aparece posteriormente en el Libro I de El Señor de los Anillos, en donde asiste a Frodo, a Sam, a Merry y a Pippin en su periplo fuera de la Comarca. Aquí se nos da una descripción de su cara:
Tenía una chaqueta azul y larga barba castaña, los ojos eran azules y brillantes y la cara roja como una manzana madura, pero plegada en cientos de arrugas de risa.
De origen desconocido, más viejo que la misma tierra, ama la naturaleza sobre todas las cosas y puede controlarla gracias a la poesía.
Su naturaleza es motivo de discusión entre los seguidores de la serie de libros:
Se le considera a veces como uno de los Maiar, espíritus primigenios de menor poder que los Valar. Aunque el hecho que el Anillo Único no parezca afectarle, hace dudar a muchos lectores de tal aseveración, pues aún Gandalf, otro Maia, teme al Anillo. Esto se p
odría explicar si se tratara de un Maia más poderoso que Sauron. No obstante, cabe indicar que los Magos, a pesar de ser Maiar, tienen sus poderes limitados ya que fueron enviados a la Tierra Media como consejeros, como se indica en El Silmarillion.
Algunos plantean la posiblidad de que se trate de Oromë, el Vala que se relaciona con la tierra y que disfrutaba dando paseos por la Tierra Media.
Otros especulan que se trata de Aulë, el Vala hacedor de los Enanos. Esto estaría sugerido sobre todo por la apariencia de su esposa Baya de Oro, la cual tendría todos los atributos de Yavanna, y por tanto, Bombadil no podría ser otro que Aulë. Además, parecería muy lógico que Aulë ayude en la causa contra dos Maiar muy peligrosos que alguna vez estuvieron a su cargo: Sauron y Saruman. Finalmente, sólo un ser superior a un Maia (un Vala) sería capaz de tener el Anillo Único sin verse afectado por él.
Incluso, dado que su nombre en élfico está relacionado con los conceptos "anciano" y "padre", unido a su omnipotencia dentro del territorio que él mismo se autoimpone, ha llevado a algunos a plantearse la posibilidad de que en realidad sea el misimísimo Eru Iluvatar, el Creador del mundo, aunque en una carta, el mismo Tolkien negó tal posibilidad.
Probablemente el personaje sea, tal y como llegó a afirmar el mismo J. R. R. Tolkien, una alegoría de la Inglaterra campestre, y por lo tanto, inclasificable dentro del mundo imaginario de la Tierra Media.
Os dejo (para que no quede tan pobre) el primer capítulo de Las aventuras de Tom Bombadil n_n:
El viejo Tom Bombadil era un alegre sujeto;
De chaqueta azul brillante y botas amarillas;
Llevaba en su alto sombrero una pluma de ala de cisne.
Vivía bajo la colina, donde el Tornasauce
Corría desde su fuente herbosa hasta la cañada.
El viejo Tom en verano caminaba por los prados
Recogiendo ranúnculos, persiguiendo a las sombras,
Cosquilleando a las abejas que zumbaban entre las flores,
Sentándose junto al agua durante horas y horas.
Allí su barba se balanceaba hasta tocar el agua:
Llegó Baya de Oro, hija de la Dama del Río;
Tiró del cabello colgante de Tom. Y él cayó revolcándose
Bajo los lirios de agua, resoplando y tragando agua.
“¡Eh, Tom Bombadil! ¿A donde vas?”
Dijo la hermosa Baya de Oro. ¡Estás soplando burbujas,
Asustando a los peces aletados y a las pardas ratas de agua,
Espantando a los somormujos, anegando tu sombrero emplumado!
“¡Tráelo aquí de nuevo, hermosa doncella!”
Dijo Tom Bombadil. No me importa vadear.
¡Ve abajo! ¡Duerme de nuevo, donde los charcos son oscuros,
Lejos bajo las raíces de los sauces, pequeña dama de agua!
De vuelta a casa de su madre en la profunda caverna
Nadó la joven Baya de Oro. Pero Tom no la siguió;
Se sentó en nudosas raíces de sauce, bajo el sol,
Secando sus botas amarillas y su ensuciada pluma.
Se despertó entonces el Hombre Sauce, empezó su canto,
Cantó y Tom se durmió pronto bajo las oscilantes ramas;
En una hendidura lo atrapó con fuerza; ¡clack! Se cerró,
Y atrapó a Tom Bombadil, chaqueta, sombrero y pluma.
“¡Ja, Tom Bombadil! ¿En qué estabas pensando,
Husmeando en mi árbol, observando como bebo
en mi profunda casa de madera, cosquilleándome con tu pluma,
Salpicando mi cara como la lluvia?”
“¡Déjame salir, Viejo Hombre Sauce!
Estoy bien tieso aquí, no son buena almohada
Tus raíces duras y torcidas. ¡Bebe el agua del río!
¡Vuelve a dormir de nuevo, como la Hija del Río!”
El Hombre Sauce lo dejó libre cuando oyó sus palabras;
Cerró enseguida su casa de madera, refunfuñando y crujiendo,
Susurrando dentro de su árbol. Fuera de la cañada del sauce
Fue Tom caminando junto al Tornasauce.
Bajo los aleros del bosque se sentó mientras escuchaba:
En las ramas, los pájaros sibilantes gorjeaban y silbaban.
Las mariposas se estremecían y temblaban sobre su cabeza,
Hasta que llegaron nubes grises, y el Sol se hundió.
Tom se apresuró entonces. La lluvia empezó a caer,
Anillos circulares se esparcían en el fluyente río;
Sopló un viento, las agitadas hojas dejaron caer frías gotas;
El Viejo Tom se deslizó en un acogedor agujero.
Salió el Tejón, con su nevada frente
Y sus oscuros ojos parpadeantes. En la colina excavaba
Con su mujer y sus muchos hijos. Por la chaqueta le agarraron,
Bajo tierra le arrastraron, le llevaron a sus túneles.
Dentro de su casa secreta, se sentaron murmurando:
“¡Eh, Tom Bombadil!, ¿de donde has salido revolcándote,
Quebrando la puerta? Los Tejones te han atrapado.
¡Nunca encontrarás el camino por el que has entrado!”
“Ahora, viejo Tejón, ¿oyes lo que digo?
¡Enséñame la salida ahora mismo! Debo salir a caminar.
Llévame a tu puerta trasera, bajo las eglantinas;
¡Luego limpia tus sucias zarpas, enjuaga tus narices llenas de tierra!
Vuelve a dormir de nuevo en tu lecho de paja,
¡Cómo la Bella Baya de Oro y el Viejo Hombre Sauce!”
Entonces los tejones dijeron: “¡Discúlpanos!”
Mostraron a Tom la salida de su espinoso jardín,
Volvieron y se ocultaron, agitándose y temblando,
Bloquearon sus puertas, cubriéndolas con tierra.
La lluvia pasó. El cielo se aclaró, y en la noche de verano
el Viejo Tom Bombadil reía mientras volvía a casa,
Desatrancó su puerta de nuevo, y abrió una contraventana.
En la cocina las polillas empezaron a revolotear;
A través de la ventana Tom vio a las nacientes estrellas titilar,
Y a la delgada luna nueva descender hacia el oeste.
La oscuridad cayó sobre la colina. Tom encendió una vela;
Se oyeron crujidos en la escalera, giró el tirador de la puerta
“¡Huu, Tom Bombadil! ¡Mira lo que te trae la noche!
Estoy aquí, tras la puerta. ¡Por fin te he atrapado!
Olvidaste al Tumulario del viejo montículo
Allá en la cima de la colina, en el círculo de piedras.
Es libre de nuevo. Bajo tierra te llevará.
¡Pobre Tom Bombadil, pálido y frío te tornará!”
“¡Fuera! ¡Cierra la puerta y no vuelvas nunca!
¡Llévate tus centelleantes ojos, tu risa hueca!
Vuelve al montículo herboso, en tu lecho de piedra
tiende tu cabeza huesuda, como el Viejo Hombre Sauce,
Como la joven Baya de Oro, y los Tejones en su madriguera.
¡Vuelve al oro enterrado y a la tristeza olvidada!”
Huyó el Tumulario saltando por la ventana,
A través del patio, sobre la tapia como una sombra barrida,
Lamentándose volvió a la colina, al inclinado círculo de piedras,
Bajo el montículo solitario, agitando sus anillos de hueso.
El Viejo Tom Bombadil yació sobre su almohada
Más dulce que Baya de Oro, más tranquilo que el Sauce,
Más abrigado que los Tejones o que los Tumularios;
Durmió como un tronco, roncó como un fuelle.
Se despertó con la luz de la mañana, silbó como un estornino,
Cantó, “¡Ven, derry-dol, alegre-dol, querida!”
Palmeó su abollado sombrero, botas, chaqueta y pluma;
Abrió la ventana al clima soleado.
El sabio Viejo Bombadil era un sujeto cauteloso;
De chaqueta azul brillante y botas amarillas.
Nadie atrapó nunca al Viejo Tom en las colinas o en la cañada,
Andando por los senderos del bosque, o junto al Tornasauce,
O en los estanques de lirios, en un bote sobre el agua.
Pero un día Tom fue y capturó a la Hija del Río,
Con su vestido verde, su suelto cabello, sentada en el juncal,
Cantando antiguas canciones de agua a los pájaros en los arbustos.
¡La atrapó, la agarró velozmente! Las ratas de agua se escabulleron,
Las plantas silbaron, las garzas gritaron, y el corazón de ella se agitaba.
Dijo Tom Bombadil: “¡Aquí está mi hermosa doncella!
¡Deberías venir a casa conmigo! La mesa está puesta:
Crema amarilla, panal de miel, mantequilla y pan blanco;
Rosas en la ventana y pájaros piando en los postigos.
¡Deberías venir bajo la colina! ¡No temas por tu madre
En su profundo y herboso estanque: ¡no hallarás un amante allí!
El viejo Tom Bombadil tuvo una alegre boda,
Coronado de ranúnculos, sin pluma ni sombrero;
Su esposa con nomeolvides y lirios como guirnalda
Estaba vestida de verde y plata. Él cantaba como un estornino,
Zumbaba como una abeja, tocaba el violín,
Abrazaba a su Doncella del Río por su delgada cintura.
Las lámparas brillaban en su casa, y la cama era blanca;
En la brillante luna de miel, los Tejones llegaron con paso suave,
Bailaron bajo la Colina, y el Viejo Hombre Sauce
golpeó, golpeó el cristal de la ventana, mientras dormían en la cama,
En la orilla junto a las cañas la Dama del Río suspiraba,
Oyendo al viejo Tumulario gritar en su montículo.
El Viejo Tom Bombadil no prestó atención a las voces,
Golpes, crujidos, pies danzantes, ruidos nocturnos;
Durmió hasta que el Sol salió, y entonces como un estornino cantó:
“¡Hey! ¡Ven derry-dol, alegre-dol, querida!”
Sentado junto a la puerta, cortando ramas de sauce,
Mientras la Hermosa Baya de Oro peinaba sus rubias trenzas

Para terminar, hacer mención a Samsagaz Gamyi, del que también hice una entrada. Me gustó más ésta ^^
Thursday, May 24, 2007
-Domingo; domingo dormilón, de agua.
-Esos ladrillos rojos de ahí enfrente proclaman a aullidos que es sábado.
-Hay segundos derretidos en sus grietas y por eso quedan rayos de sol de la tez de la primavera relumbrando aún en las horas más oscuras de la madrugada. El hecho de que el tiempo se arrastre es señal inequívoca de que observamos un domingo.
-¿Por qué hablas de forma tan remilgada?
- No me gusta hablar, y cuando lo hago todavía pretendo ser escuchada. Si puedo digo cosas que me gustaría esuchar, aunque suenen huecas, aunque no sean novedosas... pero casi nunca puedo.
-Pura palabrería inútil, en pocas palabras.
-Sí... No seas impertinente. Después de todo eres sólo un personaje.
Se despegó de mi lado arrojándose por la ventana desde la que habíamos estado viendo languidecer un domingo.
